Michael FARADAY (1791 - 1867) |
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Michael Faraday fue uno de los diez hijos de un herrero de Londres. Cuando a la edad de 14 altos entró como aprendiz de un encuadernador únicamente había cursado los estudios primarios. Su patrono, extraordinariamente tolerante dados los hábitos de la época, le permitía leer los libros que tenía a su alcance en su comercio y así pudo educarse Faraday de modo autodidacta. En 1812 un cliente le dio a Faraday localidades para asistir a las conferencias impartidas por Humphrey Davy en la Royal Institution. Faraday tomó notas que después detalló cuidadosamente y reunió en un libro. Sus amigos le convencieron para que hiciera llegar dichas notas a Davy como apoyo a una petición para que le nombrase ayudante suyo. |
Faraday consiguió el puesto solicitado y comenzó así no sólo su
prolífica carrera científica sino también su colaboración con Davy que, a la postre,
resultó extraordinariamente fructífera. Poco después de conseguir dicha plaza, Faraday
acompañó a Davy en el viaje que éste emprendió por toda Europa. Esta gira contribuyó
en gran medida a ampliar la educación científica de Faraday y le brindó la oportunidad
de conocer a muchos científicos famosos.
Estando en Florencia, Davy y Faraday tuvieron la ocasión de utilizar
una gran lente perteneciente al Duque de Toscana para demostrar de forma categórica que
el diamante es carbono puro, una idea difícil de aceptar para muchos científicos de la
época. Davy y Faraday utilizaron la lente para localizar los rayos solares sobre un
diamante contenido en una ampolla llena de oxígeno puro. Transcurrida una hora,
aproximadamente, el diamante comenzó a arder. Faraday escribió en su diario: «el
diamante se iluminó brillantemente desprendiendo una luz escarlata y cuando se situó en
la oscuridad continuó ardiendo durante unos cuatro minutos». Quemaron el diamante
completamente y demostraron que la ampolla no contenía más que dióxido de carbono y el
exceso de oxígeno que no había reaccionado.
En 1825 Faraday sustituyó a Davy como director de la Royal Institution
y su reputación comenzó pronto a rivalizar con la de Davy. Faraday fue el primero que
consiguió licuar varios gases entre los que se encontraban el dióxido de carbono, el
sulfuro de hidrógeno, el bromuro de hidrógeno y el cloro; descubrió el benceno y
estableció su composición y fue también quien descubrió las leyes cuantitativas de la
electrólisis.
La constante de Faraday, F, es denominada así en su honor. Las
contribuciones de Faraday a la física fueron todavía más importantes. Así, encontró
que el desplazamiento de un imán inducía una corriente eléctrica en un alambre. Faraday
proporcionó tanto la base experimental como las ideas básicas de la teoría del
electromagnetismo que fueron desarrolladas posteriormente por Maxwell. Albert Einstein
llegó a afirmar que los más grandes físicos de todas las épocas habían sido Galileo,
Newton, Faraday y Maxwell.
Faraday fue miembro de una secta religiosa tan estricta que le negó durante
algún tiempo su condición de miembro de la iglesia por haber aceptado una invitación de
la Reina Victoria para almorzar ¡un domingo! De acuerdo con sus creencias religiosas,
Faraday trató de llevar una vida sencilla aceptando siempre con reparos los muchos
honores que se le dispensaron.
Sus creencias le permitieron resolver sin vacilación alguna un
problema moral que todavía hoy sigue confundiendo a muchos científicos. Durante la
guerra de Crimea, en la década de 1850, el gobierno británico, le solicitó que
encabezara una investigación encaminada a determinar la posibilidad de preparar grandes
cantidades de gas tóxico para su empleo como arma química en los campos de batalla.
Faraday, consciente de que el proyecto era factible, lo hizo fracasar al negarse
rotundamente a tener vinculación alguna con el mismo.
El faradio (F) unidad de capacidad eléctrica, debe su nombre a
Faraday.